Muchas generaciones enteras de Mujeres Indígenas hemos luchado sin tregua para hacer oír nuestras voces, a lo largo del cual hemos tenido que enfrentarnos, y aún nos enfrentamos, a todo tipo de situaciones críticas, agudizadas en casi todos los contextos por la violencia física y psicológica ejercida contra nosotras.
Nosotras como Mujeres
Indígenas reclamamos respeto y una vida sin violencia. Consideramos que el reconocimiento
de nuestros derechos es una tarea de todos, mujeres y hombres, jóvenes,
ancianas y ancianos, es parte de un reconocimiento a nosotras mismas y a
nuestros pueblos. En este sentido, las generaciones de Mujeres Indígenas de
todo el mundo con un sólo propósito: fortalecer nuestra capacidad de confrontar
la violencia y lograr el reconocimiento de nuestros derechos individuales y
colectivos para tener una vida libre de violencia en todas sus dimensiones.
