La Onamiap, ante el constante
maltrato que sufren las mujeres indígenas en el país, propone adecuar el Plan
Nacional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer a la realidad de los
pueblos indígenas incorporando al mismo un enfoque intercultural y lograr
instalar en cada región y cada distrito Centros de Emergencia Mujer, con la
adecuada implementación, para que puedan atender de manera específica y
profesional cada caso de violencia.
Es por eso que se propone la
creación de casas de refugio para albergar a toda mujer indígena violentada y
articular las distintas instancias que tienen que ver con la problemática para trabajar
y enfrentarla coordinadamente, en forma, por ejemplo, de Comités Multisectoriales
de Lucha contra la Violencia, donde participen las propias organizaciones,
autoridades, fiscales, policías y todos los actores políticos y sociales
involucrados, creándose un sistema de coordinación y trabajo.
Además, como parte de las acciones
estratégicas necesarias para hacer frente a la violencia es incorporar en todos
los centros de ayuda a las mujeres la participación activa de agentes
comunitarios indígenas y ejercer la justicia indígena.
